#PizarraVintage: Nottingham Forest 75-93

Por: Victoria De Julián (@missfooty)

“Decirle a todo el mundo lo bueno que era yo ha sido el mayor error de mi carrera. Sabía que era el mejor pero debí habérmelo callado y dejar que lo descubriesen solos.” – Brian Clough.

Decir que mala hierba nunca muere sería una frase bastante adaptable a Brian. Pero serían necesarios algunos matices. Esa ortiga que florece de la nada, del abono insignificante entre los matorrales no es mala. Pica a aquel que no sabe tratarla. A aquel que no conoce el contexto, que no comprende su ironía y no admira su perspicacia. No es mala, pero pica igual. Escuece a aquel que escuchaba reacio su arrogancia. La ortiga acabaría marchitándose por sequías, diluvios, vientos y venenos abstractos y físicos. No obstante, su muerte no significaba  su desaparición. Pues esa arisca planta del bosque de Sherwood a orillas del río Trent no moriría jamás en las mentes y corazones de Inglaterra. Disculpen, dije arrogancia. Quise decir sinceridad.

La sinceridad de un hombre que obró un milagro cuando las camisetas se numeraban del 1 al 11. Creció en una familia humilde de Middlesbrough siendo el sexto de nueve hermanos. Prefiriendo el cricket al fútbol, sin destacar en exceso y dejando el colegio por el deporte, el cual le daría todo. Comenzando a jugar a fútbol, ningún club le quería. El chico acabaría triunfando como delantero tanto en su ciudad natal como en el club enemigo. Una grave lesión lo pararía precozmente en su tardía maduración. Acabó su carrera como jugador habiendo marcado 204 en 222 partidos en el Middlesbrough y 63 goles en 74 partidos en el Sunderland. Su nula preparación académica y juventud fueron los motivos para que el temor por el desempleo lo envolviese. Consciente de sus limitaciones, comenzó una nueva historia optando por la única alternativa posible. Un renacer inesperado por la misma vía disponible. Ironías de la vida, el puesto como entrenador conseguido en el Hartlepool de, entonces, cuarta división fue el comienzo de una leyenda, Brian Clough.

PRIMERA TOMA DE CONTACTO

El 6 de enero de 1975 nadie dio un duro por Cloughie. El entrenador y su fama no eran los ideales. Sus métodos y los de su asistente, Peter Taylor –importante destacar que el dúo que formaron Clough y Taylor fue el primer tándem de entrenador y asistente ya que el dirigir un equipo sólo se concebía como actividad individual–, ya habían triunfado en Derby pero el rendimiento de sus últimos equipos no habían sido una idónea carta de presentación. Además, el Forest no era –ni de lejos– un club exitoso. Estaba estancado y bailando entre segunda y tercera división y puntuales ascensos a primera. No obstante, en 1977 ascendieron a la máxima división, en 1978 ganaron la liga y en 1979 y 1980 ganaron dos Copas de Europa. ¿Cómo se colaron estos chicos en el paseo de la fama dentro del mundo del Bayern de Gerd Müller, el Real Madrid yeyé y el Barcelona de Cruyff? Acierto en los fichajes de los cuales se encargaba Taylor, psicología, carácter y formación de un estilo cuyas características –resultado por encima del juego– eran la antítesis de la época.Su vida fue un viaje lleno de ironías que lo condujeron al lugar adecuado en el momento adecuado. Como a ese delantero que tantos goles metía, no lo seleccionaban ni en el equipo de su colegio cuando era joven. Como una inoportuna ruptura de los ligamentos cruzados de su rodilla le permitió disfrutar de más tiempo para formarse en el proyecto para el cual estaba realmente destinado. Como tocó el cielo y fue venerado en clubes enemigos tanto como jugador como entrenador. Pero sobretodo, el abrupto camino desde Derby hasta Nottingham. Con una discusión y despedida convulsa de su exitoso Derby County, una estancia corta de una temporada en el West Bromwich Albion y otra breve, efímera y desastrosa de apenas 44 días dirigiendo el Leeds United con la cual se sacaba una ineludible conclusión: estaba acabado. Cuatro meses después, Brian volvía a escena y acabaría triunfando, contra pronóstico, dejando dos “orejonas” en Nottingham y un legado eterno.

pete1

SISTEMA DE JUEGO: EL 4-4-2

Este Nottingham Forest no es recordado como el equipo de la técnica y toques de balón revolucionario precisamente. Eran conscientes de sus limitaciones. Al igual que Brian lo era de las suyas propias. Por consiguiente, Brian y Taylor idearon una máquina capaz de sacar provecho de las virtudes de este Forest. Con pobres cualidades para sacar el balón jugado en corto y por dentro, explotaron la velocidad de sus extremos formando la alineación en un 4-4-2. Con esta formación, el Forest era capaz de llegar al área rival en tres o dos pases. Su estilo se ajustaba perfectamente a la personalidad de Clough. Sin miramientos. Un estilo vertical con balón y sólido en defensa.

pete2

SALIDA DE BALÓN

El inicio de este juego vertical se apoyaba sobre el principio de ganar metros. Comenzando la jugada desde las manos de Shilton, la salida de balón se ejecutaba en largo o en salida de balón lateral. Los centrales pasaban a los laterales, el indiscutible Anderson –que llegó a ser el primer negro en jugar para la Selección de fútbol inglesa– o Clark o Gray. Los laterales optaban por un desplazamiento de balón en largo hacia el extremo que tenían delante o por la conducción de balón.

La salida de balón en largo y por banda era muy habitual en ellos. En un solo pase estaban ya en el área rival. Los extremos, siempre hábiles al desmarque y al ataque de los espacios iban a por el balón puesto por los laterales. Sin embargo, tras tres temporadas de éxito en las que una Copa de Europa ya les avalaba, desarrollaron una salida de balón en corto que les exentaba del riesgo de perder la posesión en un balón aéreo al comienzo de una jugada.

El balón en largo al igual que la tendencia al pase al lateral seguían siendo importantes columnas donde apoyarse pero el pase interior y, sobretodo, la salida de balón conducida, cobraron peso. Tanto Anderson como Clark o Gray eran capaces de aprovechar su velocidad para llegar al campo rival con el balón en los pies. Sin embargo, John Robertson fue importante para seguir con la conducción sin el riesgo de que los laterales perdieran su posición en la defensa. Robertson retrasaba su posición para recibir el balón y conducir para buscar un centro al área o un pase interior. Esta decisión forma parte también del progresivo desarrollo del juego del equipo. Al igual que la propia salida de balón. Algo bastante menos habitual fue el pase interior. McGovern retrasaba su posición cerca de los centrales intentando zafarse de su marca para buscar un pase entre líneas a Bowyer u O’Neill. Jamás pensando este pase en demasía pues el juego debía ser dinámico y la elaboración del juego no tenía mayor relevancia.

pete3

ATAQUE

Cuando llegaban con el balón controlado al área rival, la primera versión del Nottingham Forest –la que ascendió, ganó la liga y la Copa de Europa del 1979– tenía una tendencia clara. Los centros al área. Esto se veía reflejado en su alineación y en el uso de los extremos a la vieja usanza. Woodcock, delantero y segundo punta zurdo que sustituyó Martin O’Neill era propenso a caer a la izquierda, y Francis, extremo diestro veloz jugaba en la derecha. Con un zurdo en la izquierda y un diestro en la derecha lo natural es pisar línea de fondo y que su pierna buena decida. Lo inevitable es un centro al área. Y bajo esos balones aéreos y pases atrás se regía el Forest.

Las bandas eran explotadas en su plenitud pero no todo acababa en las tangentes del campo. El ataque posicional del Forest era profundo. Era un equipo ofensivo y llegaban al ataque hasta 8 jugadores. Los laterales aunque si se involucraban en ataque, no eran profundos. Clough y Taylor los mantenían  más atrás para permitir que los dos medio centros, McGovern y Bowyer, llegaran al área rival sin miedo a un contragolpe que ganase la espalda al equipo. En ocasiones el lateral izquierdo Gray no sólo no entraba en la jugada, sino que se incorporaba de manera interior para guardar el ataque ya que tanto McGovern como Bowyer se habían sumado a él. En tal caso, Robertson era el sacrificado en banda izquierda tapando el hueco creado por Gray con su movimiento hacia dentro.

pete4

Como en la salida de balón, se produjo un desarrollo. Con el tiempo y el prestigio ganado, la mejora era cuestión de tiempo. Una mejora que implicaba una variación en el registro a la hora de atacar. Algo siempre positivo pues contar con alternativas significa tener un colchón por si el plan A no funciona. Así pues, John Robertson tuvo mucho que decir en este paso adelante. No era tan vertical como Trevor Francis pero sí tenía mejor técnica con el balón en los pies. Con su técnica y diestra jugando en la banda izquierda también ocurría un fenómeno natural. Absolutamente natural. Que trazase diagonales hacia dentro. Esta evolución quedó evidenciada en la Final de la Copa de Europa del 1980 disputada en el Santiago Bernabéu. Robertson trazó la diagonal hacia dentro poniendo de manifiesto el juego interior y haciendo una pared con Bowyer.

Otro registro en ataque eran las llegadas desde segunda línea. Como sabemos, los extremos aprovechaban toda la banda y llevaban a cabo un pase atrás. El pase atrás podría llegar a los delanteros o a los medio centros Bowyear y McGovern. Sorprendían con sus llegadas con un pase interior o un disparo desde fuera del área. Este último registro era uno usual en el juego del ‘4’, McGovern. Una última manera de atacar era el contragolpe. Como equipo con alguna que otra carencia técnica y poca elaboración del juego, no era un conjunto con necesidad de tener la posesión. Su verticalidad y aprovechamiento de cada ocasión podían determinar un partido en breves minutos.

pete5

SIN BALÓN

En caso de pérdida de balón, realizaban una transición ataque-defensa ordenada. Replegaban en 4-4-1-1 o 4-4-2 y las líneas no estaban muy juntas pero sí cerradas. De manera que la línea defensiva Anderson-Lloyd-Burns-Gray se mantenía compacta cediendo las bandas al equipo contrario, conscientes de su destreza en el juego aéreo. En la siguiente línea, la formada por Francis-McGovern-Bowyer-Robertson, la implicación en tareas defensivas por parte de los extremos era excelente presionando, robando y ofreciendo ayudas a los medio centros y laterales. En el doble pivote McGovern-Bowyer, era McGovern el que ejercía una función más defensiva y de contención aunque los dos tuviesen un notable carácter ofensivo. Ambos, junto a O’Neill o el segunda punta que estuviese jugando, ejercían una presión en la zona de tres cuartos de campo que, juntada con las líneas cerradas de la defensa, dificultaba el juego interior del equipo rival. Birtles presionaba levemente al contrario en su salida de balón y esperaba a un contragolpe. Shilton, el portero, tenía una gran estirada e iba muy bien en los balones aéreos. Formaron un colectivo sólido defensivamente que manifestaba el carácter de Clough en cada pugna de balón.

pete6

La presión alta no era una de sus características. Sí que lo era, sin embargo, la presión al hombre con balón y los seguimientos individuales en caso de desmarque. Esto exigía una especial atención a las basculaciones y las coberturas, sobretodo. En los primeros años del Forest, llevaban a cabo la presión al hombre con balón y las líneas estaban muy desordenadas hasta que profundizaron en el trabajo de las coberturas, el cual requiere una atención exclusiva al juego y a lo que hacen tus compañeros. La labor de las coberturas era clave ya que se completaba directamente con la presión y los seguimientos, los cuales eran fundamentales en la pizarra de Clough y Taylor.

pete7

GOOD OLD DAYS

Pese a que la etapa de Clough se extendió hasta 1993, el éxito pronto formó parte del pasado poniendo un final en el segmento de la era dorada del Nottingham Forest. Aunque aún quedarían trofeos por alzar como la League Cup contra el Luton en 1989, el subcampeonato en la FA Cup en 1991 o el descubrimiento de un joven Roy Keane. Como club modesto que era, fue el dinero el que poco a poco comenzó a deshacer la plantilla. Del año 1981 al 1983 se produjo una desmantelación con las ventas de jugadores estrella como John McGovern, Trevor Francis, Martin O’Neill y John Robertson. Esas bajas fueron realmente perjudiciales. Invirtieron una gran cantidad de dinero en la reconstrucción del equipo pero los fichajes de jugadores como Justin Fashanu, Peter Ward o Asa Hartford no funcionaron. No había sido suficientemente fuerte el golpe, pues se agudizó la caída. En 1982 Taylor dejó su puesto de entrenador asistente de Clough rompiendo también su amistad.

La figura de Peter Taylor había estado siempre presente en la carrera de Clough. Desde Hartlepool habían formado un dúo célebre. Desde el fichaje de un McGovern de 16 años al que llevaron con ellos a Hartlepool, Derby y Nottingham. Con tanto tiempo compartido, habían habido precedentes en sus discusiones como una subida del sueldo de Brian en Derby sin que Taylor se enterara o la publicación de un libro en el que Taylor detallaba la relación entre ambos sin siquiera consultárselo a Brian. Seis meses después de dejar su puesto en el Forest, Taylor fue nombrado entrenador del Derby County y fichó a ese jugador aplicado en defensa y en ataque. Con técnica y un gran disparo. Fichó a la estrella del Nottingham Forest John Robertson. Tras una batalla verbal no volvieron a hablarse jamás. En 1990, Taylor murió. Brian fue a su funeral y escribió en su autobiografía: “Para Peter: Aún te echo mucho de menos. Una vez dijiste: ‘Cuando te libres de mí ya no tendrás tanta risa en tu vida.’ Tenías razón.” Entonces Brian luchaba contra el recuerdo de Taylor, de lo que había sido el Nottingham Forest y contra el alcoholismo. Tras una larga pelea contra la bebida que comezó en los 70’, Cloughie murió en enero de 2003 por cáncer de estómago. Absolutamente todo se había resquebrajado lenta y dolorosamente.

“¿Andar sobre el agua? Sé que en lugar de haber caminado tanto sobre ella, debería habérmela tomado más en mis bebidas.” – Brian Clough.

pete8

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s