FC Augsburg: Un cuento de hadas en Baviera

Por: Javier Roldán (@Javi-Hipo)

Al sur de Alemania se encuentra Baviera, frío y boscoso estado cuyas principales ciudades son Munich, Nuremberg y Augsburgo.

En el panorama futbolístico, la influencia de Baviera en la Bundesliga ha sido monopolizada por el Bayern de Munich, club de la capital, pero los ciudadanos de a pie, los nativos o residentes de una de las principales ciudades del estado, Augsburgo, llevan ya un lustro con la mente puesta en un equipo naciente en cuanto a importancia, que ha traído a la localidad una nueva fuente de ocio, sentimientos e ilusiones, y éste no es otro que la sensación de la Bundesliga, el FC AUGSBURGO.

En sus 107 años de historia el FC Augsburgo ha vagado por las categorías inferiores, pero recientemente el destino deparó a sus aficionados una grata sorpresa, encontrarse con un equipo de fútbol peleando por ascender a la Bundesliga.

Fue en la temporada 2010/2011, cuando el conjunto entrenado por el ahora técnico del Hertha de Berlín Jos Lukuhay, logró ascender a la máxima categoría por primera vez en su historia.

Los dos primeros años en la competición, con J. Lukuhay hasta el año 2012 y después con el joven y actual entrenador de 39 años Markus Weinzierl, fueron duros, ya que se tuvo que luchar hasta el último partido para lograr la permanencia y evitar con ello que todas las ilusiones generadas se fueran por la borda.

Pese a las dificultades, su presidente, Walther Seinsch, decidió dar continuidad al proyecto, confiando ciegamente en el entrenador, renovado recientemente hasta el año 2017, demostrando confianza en un cuerpo técnico con experiencia única en la 2. Bundesliga.

Esa confianza tuvo sus frutos en la tercera temporada en la Bundesliga, donde, con la misma idea de trabajo, el equipo peleó hasta la última jornada, pero esta vez no por mantenerse sino por entrar en Europa, objetivo finalmente no logrado al acabar octavo con 52 puntos, a sólo uno del último clasificado en puestos europeos, pero lo que sirvió para alentar a los aficionados, ilusionarlos con ese grupo de futbolistas comprometidos, dignos y profesionales, siendo el germen de la actual temporada, donde sigue creciendo, situándose tras 17 jornadas como sexto clasificado con 27 puntos, haciendo que parezca segura una nueva salvación y permitiéndose, honorablemente, pensar en pasear en la futura edición el nombre de la ciudad por toda Europa.

En el mercado invernal de la temporada pasada recaló en el club el ex jugador alemán Stefan Reuter, quien, desde la dirección deportiva, y en concordancia con M.Weinzierl, está aprovechando los escasos recursos económicos en materia de fichajes. Al finalizar octavos en la temporada 2012/2013, varios de sus jugadores fueron traspasados, entre ellos su estrella y máximo goleador de la temporada con doce tantos André Hahn, la promesa zurda M. Ostrzolek o el medio titular Kevin Vogt.

Pero Reuter, nombrado este año mejor manager de la Bundesliga, se puso manos a la obra para paliar las carencias, recalando así en el club el defensa R. Baba, el medio M. Feulner, el delantero N. Djurdjic o el fichaje más caro de la historia del club, quien por cuatro millones de euros llegó desde el PSV Eindhoven, Tim Matavz.

Esta temporada, con las incorporaciones y los jugadores importantes mantenidos, el plan establecido sigue progresando, mostrándose un equipo disciplinado y que rentabiliza las pocas ocasiones de gol de las que dispone, siendo actualmente, con  nueve, el tercero con más victorias.

Se trata de un bloque sustentado por la experiencia, comandado por la veteranía y avivado por la juventud, donde la mayoría de los titulares son futbolistas experimentados y poco a poco el mister deja hueco para los jóvenes, intentado que su adaptación sea progresiva.

Con todo ello las dos primeras jornadas de liga hicieron presagiar nubarrones, comenzando con sendas derrotas, 0-2 contra el Hoffenheim y 2-3 contra el Borussia de Dortmund, aunque los entendidos vieron en este partido que los resultados no reflejaban la realidad del equipo, ya que tras el 0-3 visitante la actitud no mermó, estando, por el contrario, a punto de remontar un resultado tan adverso.

Las dos siguientes jornadas dieron la razón a quienes pensaban que los resultados cambiarían, consiguiendo en ambas, contra Eintracht por 0-1 y Werder Bremen por 4-2 en el SGL Stadium, levantar el ánimo del equipo y de la afición.

El equipo fue cosechando victorias y derrotas a partes iguales, manteniéndose en resultados ajustados, concediendo pocos goles y anotando los justos para vencer, produciéndose en la onceava jornada, venciendo por 3-0 al Paderborn 07, la primera de las victorias de la racha que lo alejaría del descenso y acercaría a su nuevo objetivo.

Tras ella encadenó consecutivamente tres victorias más que le introdujeron en puestos europeos, hasta que en el reciente mes de diciembre, el Bayern frenó su euforia, endosándole cuatro goles a domicilio y enfrentándolo con la realidad de la competición. Superado el bache, ha vuelto a ganar y su progresión parece estable.

La filosofía de juego es muy clara: seriedad y concentración sobre el campo, orden y aprovechamiento de las oportunidades, intentando no cometer errores defensivos y rentabilizar la mayor parte de las ocasiones de ataque.

Sus solidez comienza en la defensa, centrando su potencia en un once ordenado, un repliegue con presión a mitad de campo, alternando, para el ataque, la salida de balón en corto, con uno de los medio centros (Baier) introduciéndose junto a los centrales (a la izquierda) y los laterales abiertos y adelantados, permitiendo con ello dar amplitud a la zona central, con un fútbol más directo, principalmente con rupturas de los atacantes y envíos en largo o cambios de orientación por parte del lateral derecho (Verhaegh) o de los centrales.

Un juego ortodoxo, con automatismos claros, estilo que hace disfrutar sólo si es llevado a cabo con precisión de cirujano, donde el jugador es el equipo, donde todos y cada uno tienen un cometido concreto y cada cual sabe y respeta su función e intenta desarrollarla tal y como exige su entrenador;  ése es el actual juego del FC Augsburgo, eso es lo que demanda M. Weinzierl, y todo ello, desarrollado con la profesionalidad que están demostrando, es la mejor, y quizá única manera de conseguir los resultados cosechados.

El sistema  usado es el clásico 4-2-3-1:

La portería es ocupada por el suizo Marwin Hitz, que a sus 27 años de edad y con buena trayectoria es un arquero seguro. Alex Manniger (37 años), internacional austríaco, es el relevo, y los últimos cinco encuentros viene siendo titular debido a la lesión de aquél, cumpliendo con eficacia.

La línea defensiva es el pilar fundamental de este FC Augsburgo, como dicta el canon de la solidez de un equipo, la retaguardia no rota, con el fin de que los titulares alcancen una compenetración que les haga actuar como un todo.

Los laterales son piezas esenciales y determinantes; el derecho y capitán del equipo, Paul Verhaegh, jugador de 31 años que estuvo con Holanda en la última cita mundialista, es un defensa sólido con buena pierna derecha, muy compensado en defensa y ataque, además, su papel está siendo crucial, dado que es el máximo goleador del equipo con 5 tantos, todos desde el punto de penalti.

En el carril opuesto está el joven con más proyección del plantel, Abdul Rahman Baba (21 años). Zurdo espigado, de complexión atlética y destacada zancada. Domina muy bien la diestra y en su zurda tiene una precisión con el balón, tanto en estático como en velocidad, a la altura de los grandes extremos. Internacional por Ghana, llegado de la 2. Bundesliga, donde como central zurdo y líder de la defensa creció en el G. Fürth, siendo una gran promesa seguida por Arsenal o M. City. Este año está llegando su consagración en el carril siniestro, donde sus robos de balón, galopadas en transición y centros peligrosos están llamando la atención de los grandes.

La pareja de centrales es experiencia pura, siendo dos jugadores de elevada estatura, buen juego aéreo y sentido de la colocación, de lo que se valen para paliar sus carencias en rapidez y agilidad; la dupla formada por J.I Callsen-Bracker (30 años), el de mayor nivel, a la derecha, y el capitán de la selección de Estonia, el zurdo Ragnar Klavan (28 años) a la izquierda, se define en una palabra: entereza.

Como suplentes destacan dos internacionales: el central coreano Jeong-Ho Hong (25 años) y el lateral izquierdo canadiense Marcel de Jong (28 años).

El doble pivote quedó huérfano con la marcha de K.Vogt, pero Markus Feulner (30 años), fichaje que aporta galones, y el inesperado joven de 21 años Dominik Hohr, grata sorpresa del año, han sido parejas adecuadas para el elemento fijo, el timón sobre el que gira el navío alemán Daniel Baier (30 años). Baier, habiendo jugado en varios clubes importantes, es el jugador que ancla al equipo y el encargado de hacer salir el balón en correctas condiciones.

La siguiente línea la forman tres medias puntas. En su parte central el veterano internacional turco Halil Altintop (32 años) vive una segunda juventud y el año pasado contribuyó al octavo puesto con 10 goles, siendo el baluarte ofensivo principal, destacando su movilidad y llegada como características principales.

A la izquierda se mantiene un clásico de este equipo, se trata del habilidoso y eléctrico Tobias Werner (29 años). El alemán es un peligro continuo, busca desbordar y no cesa de intentar desmarques en ruptura, habiendo marcado ya 4 goles.

La banda derecha no tiene dominador fijo, habiéndose hecho con el puesto el argentino Raúl Bobadilla (27 años). Atacante de complexión fuerte, que sabe usar el cuerpo, no es un extremo al uso sino más bien un segundo delantero con potente llegada, habiendo anotado también 4 tantos.

Para esta línea hay varios relevos: el internacional checo Jan Moravek (25 años) de quien se espera más, los extremos Alexander Esswein (24 años) o Fco. Da Silva Caiuby (26 años), ambos jugadores que vienen participando bastante en las últimas fechas, o Shawn Parker (21 años).

El puesto de delantero centro es el que más variantes está mostrando, dado que ni lo que se tenía ni lo que llegó está rindiendo con regularidad. Todos los efectivos son similar corte de jugador, delanteros corpulentos de área; Tim Matavz, el esloveno, es el que más participaciones desde el once inicial ha tenido, habiendo sumado 2 goles. Recientemente está lesionado, dando con ello más oportunidades al corpulento Sascha Molders (29 años), titular el año pasado, o el fichado Nikola Djurdjic (28 años), que es quien ocupa el ataque alternándose con Matavz, aunque con un único gol no está cumpliendo su labor.

Estos son los artífices principales de la buena temporada, que se verán apoyados desde este mes de enero de 2015 por otros dos componentes que vienen, a priori, a ser primeras espadas, siendo el talentoso medio danés de 19 años Pierre- Emile Höjberg, cedido por el Bayern, y el atacante titular por Corea del Sur Ji Dong-Won (23 años), que tras su paso en dos etapas anteriores por el club, en las que siempre aportó goles, termina recalando finalmente como fichaje sonado tras su fracaso en el BVB.

Hasta aquí el análisis de todo lo que es hoy el FC Augsburgo, no sabemos cuánto durará la racha, pero mientras esta ilusión se mantenga nadie podrá privar a los aficionados de disfrutar de un maravilloso “cuento de hadas”.

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