Aquel día, se enfrentaron el fútbol y la política

En la historia de la Copa Mundial de Fútbol, que se celebra desde 1930 se han disputado muchos partidos que han pasado a la historia por el excelente nivel de juego mostrado por los contrincantes, otros han pasado a la historia por la “batalla” futbolística en la que se enfrascaron ambos rivales y algunos pocos más porque no solo se jugaron dentro de la cancha de futbol sino también afuera de ella.

Entre los partidos más recordados por jugarse también “afuera de la cancha” quizá el más conocido fue el que jugaron en el mundial de 1974 las selecciones de Alemania Federal y Alemania Democrática, por todo el morbo que lo envolvió antes, durante y después de ser disputado.

En la cancha se enfrentaron dos selecciones completamente opuestas, ya que por un lado Alemania Federal llegaba con un título mundial en sus vitrinas (ganado en 1954) y grandes jugadores como Franz Beckenbauer, Paul Breitner y Gerd Muller en su nómina, mientras que Alemania Democrática se prestaba a la disputa del primer (y único) mundial de su historia con una nómina de jugadores mayormente amateur y sin ningún recorrido ni reconocimiento a nivel internacional.

Pero las diferencias no eran únicamente en el aspecto deportivo,  el morbo que rodeaba el partido y la causa por la que cobró tanta importancia en su momento e incluso hasta muchos años después de jugado es que se enfrentaban dos selecciones de dos países que en su momento fueron uno solo pero que las circunstancias políticas y las guerras disputadas en años anteriores ocasionaran una división encarnada en la llamada guerra fría.

Saludo de capitánes previo al partido.
Saludo de capitánes previo al partido.

Estas dos Alemanias representaban dos sistemas políticos y económicos completamente opuestos, la nación federal representaba el capitalismo y tenía entre sus principales aliados a  países como Estados Unidos y Francia, mientras que el país democrático vivía bajo el comunismo y tenía como aliado a la URSS (Por aquella época rival de Estados Unidos), sumado a todo esto los dos países estaban divididos exclusivamente por el histórico muro de Berlín en el que muchos alemanes del lado democrático encontraron la muerte buscando pasar al otro lado. Con todos estos ingredientes de por medio se dio la posibilidad de vivir el histórico duelo.

El sorteo del mundial realizado seis meses antes quiso que los dos países se enfrentaran en la copa, bajo el asombro de muchos el destino (y las balotas) quisieron y determinaron que ambos países se vieran las caras el 22 de junio de 1974 en el Volksparkstadion de la ciudad de Hamburgo por la tercera fecha del Grupo A de aquel mundial, teniendo que enfrentar en el mismo grupo en las dos fechas anteriores a las selecciones de Chile y Australia.

Una vez terminado el sorteo en las dos naciones separadas solamente por el muro de Berlín se hablaba casi que exclusivamente del partido que se jugaría muchos meses después pero que se debía preparar prácticamente de inmediato, en ambos países (Pero principalmente en el Democrático) no era solo una batalla deportiva, el encuentro futbolístico era la oportunidad para pasar por encima de un país enemigo imponiendo unas costumbres, un estilo de vida y un sistema político y económico, era obligación ganar a Alemania Federal que era no solo el favorito para el encuentro sino para adjudicarse la copa mundial por su excelente plantel de jugadores y por el hecho de jugar el torneo en condición de local.

Franz Beckenbauer y Gerd Muller, figuras excluyentes de la RFA.
Franz Beckenbauer y Gerd Muller, figuras excluyentes de la RFA.

En los primeros meses de 1974 las cosas no cambiaron en el aspecto político para ambos países. Relaciones diplomáticas prácticamente nulas e inexistentes, odio infinito entre los dos pero con permanente espionaje para conocer los planes políticos a futuro de la otra nación, esto se dio principalmente del lado democrático que siempre mantuvo espionaje hacia al lado federal teniendo casi que infiltradas por completo todas las esferas gubernamentales del enemigo.

Incluso a solo 50 días del inicio del mundial, el día 24 de Abril de 1974 se dio la captura de Gunter Guillaume, quien fue descubierto como un espía infiltrado de Alemania democrática en la cancillería del país federal, a través de sus capacidades y su servicialidad fue ascendiendo en el gobierno enemigo incluso llegando a tener en sus manos información clasificada, al ser descubierto se vio obligado a huir a la costa azul francesa donde fue capturado y posteriormente apresado con su esposa, este hecho solo caldeó más los ánimos rumbo al partido mundialista.

De a poco se consumieron los días y el inicio del mundial llegó, en sus dos primeros partidos Alemania Federal venció a Australia y a Chile 3-0 y 1-0 respectivamente por lo cual llegó al duelo con su vecino clasificado a la siguiente fase de la copa, mientras que la nación democrática había vencido a Australia 2-0 y había empatado con Chile 1-1 por lo cual debía vencer a su vecino y rival para acceder a la siguiente fase.

El 22 de Junio de 1974 en la ciudad de Hamburgo a las 19:30 (hora local) y ante 60.350 espectadores se encontraron dos naciones que vivían separadas por el Muro de Berlín pero que en aquella ocasión tan solo tuvieron como división una línea de cal, cada una representada por 11 hombres en el terreno de juego. En las tribunas se veían como absoluta mayoría los colores negro, amarillo y rojo que formaban la bandera de la nación federal, mientras que del lado oriental solo 1500 espectadores vestidos de azul hicieron presencia en el Volksparkstadion para apoyar a su país.

Alineaciones del mítico cotejo.
Alineaciones del mítico cotejo.

El uruguayo Ramón Barreto fue designado por la FIFA para dirigir el esperado y trascendental juego, en la cancha se notó toda la tensión y el nerviosismo con que afrontaban los jugadores el partido, ya que aunque no se vio juego fuerte y desleal, el partido si se tornó aburrido y monótono, pero todo cambió faltando 13 minutos para el final cuando un desconocido pero veloz y habilidoso delantero llamado Jürgen Sparwasser aprovechó una desatención del legendario Franz Beckenauer para sacar un fuerte remate con pierna derecha dentro del área para vencer al portero federal Berti Vogts y decretar una de las mayores sorpresas en la historia de los mundiales.

El gol de Sparwasser significó, entre otras cosas, el triunfo de la izquierda por sobre la derecha.
El gol de Sparwasser significó, entre otras cosas, el triunfo de la izquierda por sobre la derecha.

Tras el gol el equipo local (y favorito) se volcó al ataque pero nada pudo hacer para cambiar el resultado, el partido finalizó 1-0 a favor de Alemania Democrática por lo cual logró acceder a la siguiente ronda venciendo a su íntimo rival, aunque en las siguientes rondas todo se invirtió porque la nación democrática resultó eliminada de la competición mientras que la federal consiguió su segundo título mundial venciendo en la final a la archifamosa Holanda liderada por Johan Cruyff conocida por todos como la “Naranja mecánica”.

Alemania Federal se consagró campeona del mundo al final.
Alemania Federal se consagró campeona del mundo al final.

Tras el mundial Sparwasser tuvo la oportunidad de continuar su carrera profesional en el poderoso Bayern Munich, pero el gobierno de su país bloqueó toda posibilidad para que esto se diera, por lo cual vio arruinada por completo su  carrera, mientras que los jugadores de la nación federal continuaron sus carreras y muchos como Paul Breitner, Gerd Muller, además del ya mencionado Beckenbauer se convirtieron en leyendas no en solo en su país, sino en el fútbol mundial.

En el aspecto político ambas naciones siguieron siendo enemigas hasta muchos años después que cayó el muro de Berlín y se reunificaron para formar la que es en la actualidad la nación más poderosa de Europa y una de las más importantes del mundo. Actualmente en todos los rincones del planeta ponen como ejemplo la cultura alemana, esa que alguna vez estuvo absolutamente dividida pero que el 22 de junio de 1974 vivió una batalla pacifica enmarcada en un terreno de juego y en un balón de fútbol, quedará para la historia que aquella batalla la ganó el contrincante mas débil, en una de esas fabulas que solo el futbol permite vivir.

Por: José Guzmán (@guzmanfrench)

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